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viernes, 22 de abril de 2016

El Reducto Nº 1

Capítulo VII.

El Reducto Nº 1

1. La Plaza Central de Miraflores

Plaza Central del Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet

El área de la Plaza Central de Miraflores siempre ha sido considerado un lugar de sosiego y descanso, donde es reparador admirar el panorama, ubicado muy cerca a un canal de regadío, por ello constantemente crecía frondosa vida vegetal y animal. A pesar que los últimos años ha sufrido muchas modificaciones, han crecido y desaparecido árboles, ha aumentado y disminuido la vida animal, la zona continua siendo hermosa.

Pero esta área no fue siempre un parque, formaba parte de una Huaca perteneciente a la cultura Lima, la Pucllana, recortando sus linderos desde finales del siglo XVII en que se fue poblando por ciudadanos europeos, en el año 1881 fue también uno de los principales espacios donde se desarrolló la Batalla de Miraflores.


Plaza Central del Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet


Las áreas usadas como campos de cultivo fueron reemplazados por amplias residencias con jardines alrededor, en especial en la Alameda Ricardo Palma, los malecones Balta así como las calles Atahualpa, Esperanza, Alcanfores, Bellavista, Recavarren, Olaya y la calle Lima, que era la vía principal y la más poblada.


2. La antigua zona comercial

En la esquina, de las actuales calles Esperanza y Alcanfores, se ubicaba el mercado del distrito. 

Fue en esas calles, desde donde empecé a escuchar esas raras historias, sobre los eventos paranormales miraflorinos.  Entre los años 1970 y 1980 por razones labores, yo frecuentaba las primeras cuadras de las calles Bonilla, Esperanza y Alcanfores; y con los empleados de esas tiendas, se iniciaron los relatos.

calle Bonilla -  Distrito de Miraflores 

En el caso de la tienda en la calle Bonilla, uno de los empleados y a su vez administrador, me narró que fue testigo de la rotura intempestiva de uno de los productos a la venta, un adorno de cristal. El adorno cayó de la repisa hacia el suelo sin que hubiera un temblor ni porque estuviera mal colocado. Hechos similares sucedieron con otros productos, pero también algunos desaparecían o se movilizaban sin que nadie los movilice; por esa razón, al administrador se le hacía muy difícil justificar al dueño de la tienda, las diferencias al realizar el balance, entre las existencias y lo vendido.

Todos los otros empleados involucrados en esos eventos, se mantenían callados, evitando hacer comentarios, pero era en los momentos del inventario, cuando se descubrían esas desapariciones o las piezas rotas, en las que el administrador tenía que inventar alguna excusa para justificar esas pérdidas. Aunque muchas veces debió asumir los costos, porque el dueño pensaba que era un descuido por parte de los empleados, tanto la rotura como la desaparición.

Otro problema, era observar en algún rincón del negocio a alguien, casi siempre muy cerca de la hora del cierre, por aquella época no se colocaban luces de emergencia ni cámaras de vigilancia en los establecimientos, por ello era necesario volver a ingresar al local comercial, para verificar: si era algún cliente que no salió por algún problema médico, o algún ladrón. 

Con temor, los empleados revisaban el área, pero nunca encontraron a alguien, siendo recurrentes los comentarios sobre extrañas corrientes de aire frío o escuchar pasos donde supuestamente no había nadie, y ello los motivaba desistir.


Mercado Central del Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet

El problema era similar en un negocio de librería en la calle Esperanza, pero en este caso, era la presencia de un extraño bulto oscuro, en la zona del almacén, la cual tenía un foco de alumbrado de poca potencia, que aumentaba la posibilidad que sea simplemente una sombra, pero, los efectos, fue encontrar la mercadería desordenada, a pesar que todo tenía un lugar específico, en algunos casos, los productos aparecían en el suelo o en el lugar equivocado.

La señora que me realizó estos comentarios, era la encargada de los inventarios, por eso se preocupaba al tener que revisar varias veces la zona cada fin de mes; ella estaba segura que todos los productos, los dejaba muy ordenados, además porque nadie más que ella tenía la responsabilidad de esos activos, por eso no había motivos de ese desorden.


calle Alcanfores - Mercado Central del Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet

El comentario de la calle Alcanfores, radicaba en la frecuencia en escuchar diversos sonidos, como de personas caminando con botas, sensaciones de rápidas respiraciones, así como unos extraños vientos helados a la zona de los servicios higiénicos, sonidos que se acentuaban en especial a la hora de cerrar el negocio. Eventualmente se escuchaba algunos extraños sonidos, como si alguien se quejara. Estos comentarios, los realizó una dama que laboraba en la zona, y que. en lo posible evitaba ingresar a los baños.


calle Alcanfores -  Distrito de Miraflores 


miércoles, 20 de abril de 2016

La Iglesia Virgen Milagrosa y la Municipalidad de Miraflores

Capítulo VII.

El Reducto Nº 1

3. La Iglesia Virgen Milagrosa de Miraflores




Llamada inicialmente San Miguel Arcángel, a partir del año 1939, modificó estructura y nombre a Virgen Milagrosa, asignándole el mismo nombre a la calle donde se ubica la entrada principal.

Por conversación con uno de los párrocos, me enteré que debido al constante aumento de pobladores al pueblo de Miraflores, la mayoría, fieles de la religión católica, a mediados del siglo XIX, fue necesario habilitar una pequeña capilla, sobre los restos de una antigua huaca.

Y ¿por qué ahí?, estando casi toda la zona vacía, porque era costumbre desterrar creencias y vestigios de los nativos, para imponer la suya.

Dicha capilla funcionaba sólo los fines de semana.

Como en toda iglesia, en su construcción se habilitó un área similar a unas catacumbas, pero debido a la actitud de sus administradores, no he podido encontrar ni escuchar información sobre aquellas.


Iglesia San Miguel  - Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida en la web


Pero los eventos paranormales también se observan en la nueva iglesia, dos de sus asiduas concurrentes, hace muchos años me relataron, que algunas veces, y en cualquier momento, podría ser en medio de la ceremonia de la misa, durante la celebración de algún matrimonio, o mientras están rezando el rosario, que de pronto, pareciera escuchar el murmullo de varias personas desde la zona de la puerta lateral, que da al pasaje entre la iglesia y la municipalidad, cuando generalmente en esa zona nunca hay nadie, las personas se aglomeran hacia las puertas de la calle Virgen Milagrosa o de la calle Lima, casi nunca en ese pasaje.

Ese murmullo también se escuchaba, cuando se realizaban las recepciones después de las bodas, en un salón ubicado a un lado de la iglesia, el cual era más notorio cuando aún no había culminado la ceremonia, ya que mientras se preparaba las copas y el trago para brindar, se escuchaba ese murmullo, hacia un lado del salón, cuando una de ellas o ambas se acercaban, el murmullo desaparecía, aunque recuerdan que eventualmente también se sentía un aire helado, a pesar de estar puertas y ventanas cerradas.

Existe otra historia, cerca al ascensor y el salón parroquial, pero no he podido comprobarlo de algún testigo, sino de un comentario.



Iglesia Virgen Milagrosa  - Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida en la web



4. La Municipalidad de Miraflores


Palacio Municipal del Distrito de Miraflores


En el año 1941 se construyó un edificio de tres pisos y un sótano diseñado especialmente para la comuna, edificado sobre un área donde se había habilitado un cementerio de emergencia, a los pocos días de culminada la Batalla de Miraflores.

Se ignora dónde fueron colocados los restos de aquellos fallecidos, aparentemente fueron re ubicados en el antiguo Osario de la calle Diez Canseco (lo que hoy es el parque Tradiciones), aprovechando la profundidad de la fosa común, para construir el sótano, donde actualmente se ubica el Archivo Central.

Pero los lamentables eventos de la Batalla de Miraflores, se desarrollaron también en ese lugar, quizá por ello es recurrente escuchar que, en todo el inmueble ocurren extraños incidentes, agudizados en horas de la noche, siendo constante la sombra de gran tamaño, sin extremidades, que ambula entre los escritorios y salones.


Proyecto del Palacio Municipal del Distrito de Miraflores - fotografía obtenida del internet


Palacio Municipal del Distrito de Miraflores - fotografía obtenida del internet


Dicha sombra también es observada en el tercer piso, donde a su vez se escuchan sonidos de pasos, de los interruptores, de los teclados de las máquinas, así como algunos murmullos que parecieran ser gritos o lamentos, pocas veces percibido durante las horas de oficina y/o de atención al público, quizá por la cantidad de público y la bulla de los vehículos en la Av. Larco.


Quien me realizó estos comentarios, es un trabajador municipal que laboró inicialmente en el sótano, entre los años 1962 y 1998, él recuerda que aparentemente tenía que “pagar piso”, ya que nadie deseaba permanecer ahí, área con una sola puerta y sin ventanas (las ventanas fueron acondicionadas alrededor del año 2000).

Durante el tiempo que laboró en el sótano, constató la presencia de un ser entre los anaqueles, distinguiéndolo atravesar los muros, aunque a veces pensó que había más de uno, porque mientras observaba atravesar a uno por el muro, continuaban escuchando los extraños sonidos en la oficina.

Como la visión era frecuente, trató de mantener una conversación con el ente, pero como éste solía tener la cabeza inclinada, era imposible mirarle el rostro, optó por ignorarlo y continuar trabajando.


Palacio Municipal del Distrito de Miraflores


Al relator le asignaron otras funciones, pero continuaban siendo poco agradables, como la de subir a la torre, donde se encuentran los relojes, lugar donde se siente un frío extremo, el cual podría ser por las fuertes corrientes de aire o la humedad del distrito.

El mismo relator, me comentó algunos hechos particulares que ocurrieron a mediados de la década de 1990, cuando la cónyuge de una autoridad solía realizar algunos actos ocultos, con la amiga de una regidora de esa época, de nacionalidad brasileña.

El relator debía ingresar a esa habitación, ubicada cerca al salón del alcalde, y fue ahí donde descubrió que las paredes estaban pintadas de negro, con las esquinas selladas para evitar que se filtre algún rayo de luz; nunca preguntó la razón de esa condición. A los pocos días de culminar esa gestión, se pintó las paredes con los clásicos colores del municipio, aparentemente en ese lapso oyó que ahí habían hecho “llamados de almas”.

Un último comentario se refería a las escaleras del ingreso principal, eventualmente, se observa a una sombra  que está descendiendo, cuando no hay nadie en el lugar. Esa sombra no tiene forma, parece simplemente un bulto alargado.


Palacio Municipal del Distrito de Miraflores - fotografía obtenida del internet


lunes, 18 de abril de 2016

La esquina de la Avenida Benavides y Larco

Capítulo VII.

El Reducto Nº 1

5. La esquina de la Avenida Benavides y Larco

Av. Benavides -  Distrito de Miraflores


Desde la década de 1970, la esquina de las avenidas Larco y Benavides está rodeada de extraños eventos, durante los días y por las noches.

La construcción de ese edifico fue financiado por una empresa bancaria, acondicionando una bóveda en el sótano, pero en el proceso se produjeron muchos problemas, accidentes, y entre ellas algunas desapariciones.

Estos relatos provienen de un ex funcionario de dicho banco, quien me comentó que fue asignado a supervisar ese proyecto, y que a raíz de la desaparición (mientras se edificaba) de un ingeniero, un capataz y un operario, los otros operarios ya no deseaban laborar solos en determinadas áreas, y menos cerca de las columnas, pues se comentaba que parecía que los desaparecidos habían sido empujados hacia esos lugares, durante el vaciado de cemento.


Av. Benavides -  Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet

Otros inconvenientes, fue constatar que los andamios no eran muy seguros, algunas tuercas y ataduras parecían aflojarse a los minutos que habían sido enroscadas, así como escuchar el sonido de algunos equipos eléctricos, sin que estuvieran encendidos.

Debido a esos problemas, el edificio tiene algunos grados de inclinación, percibido cuando se observa a cierta distancia.

Los sucesos extraños continuaron cuando las oficinas fueron ocupadas por los empleados bancarios, algunos meses después, en especial en el área de bóveda, donde se divisaba algunas sombras oscuras, que las cámaras de seguridad nunca grabaron, a pesar que el personal de vigilancia admitía mirar algo extraño, pero al acudir al área nunca encontraba nada.

Eventos similares ocurrieron en el área de atención al público, el relator me informó, sobre los constantes comentarios de algunos empleados, quienes aseguraban que después de las 6 p.m., casi al culminar las labores, los empleados aseguraban sentir que alguien estuviera justo detrás de ellos, además de continuar escuchando el sonido de algunas máquinas (calculadores, refrendadoras, registradores), a pesar que ese equipo eléctrico era apagado y desenchufado; eso motivó que todos los empleados salieran del local juntos.

El relator, ahora administrador de la agencia, me aseguró que nunca fue testigo de algo extraño, sólo se limitaba a escuchar y tratar de comprenderlos, pero todos aquellos comentarios fueron suficientes para nunca quedarse sólo en la agencia, ni al abrirla ni para cerrarla; siempre lo trató de hacerlo acompañado, esperando hasta que llegara alguien para abrir la oficina. Aunque en medio de la conversación me confirmó que él también sentía un frió helado a la altura de la nuca justo a la hora del ocaso.

Av. Benavides -  Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet


6. Un cine en la Avenida Benavides


Cine Leuro - Av. Benavides -  Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet


Los extraños eventos continúan en la Av. Benavides, pero en la vereda del frente donde funcionaba una sala de cine, los relatos provienen de un caballero que residía en la calle Bolívar, quien era asiduo a la función de noche, sin embargo, poco a poco se empezó a dar cuenta que cada vez era menor la audiencia, prácticamente el cine estaba vacío durante los días de semana.

Fue en varias de esas noches, cuando en medio de la transmisión de las películas, se empezaba a oír voces de lamentos y gritos desgarradores, como que solicitaran ayuda; sonido que nada tenía que ver con el tema de la película, ya que muchas veces era un musical.

También recuerda haber observado algunas breves apariciones de sombras grises o negras que caminaban entre las butacas, que casi no eran percibidas debido a la oscuridad del local, a menos que sea en un momento en que le tapaba el ecran, aunque a veces vio esa sombra como que caminaba entre los pasillos.

Existe muchos otros relatos relacionados con extraños eventos ocurridos en el cine, escuchados de terceras personas, pero este es el único que tengo a un testigo.

Av. Benavides -  Distrito de Miraflores - Fotografía obtenida del internet