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sábado, 12 de marzo de 2016

El Reducto Nº 2.

Capítulo VIII.

El Reducto Nº 2.

Durante los eventos de la Batalla de Miraflores, la ubicación del Reducto Nº 2, era cerca de las líneas del tren, y al actual parque Reducto, entre las avenidas Benavides y Reducto, pero los acondicionamientos llegaron casi hasta la Av. República de Panamá, y la avenida Benavides, sin embargo los lamentables eventos tuvieron repercusión en un inmenso diámetro.


Carretera de Chorrillos / Av Paseo de la República  - Distrito de Miraflores


1. Los extraños eventos de la calle San Martín

En el año 1980, en una hermosa casa ubicada en esa calle, se mudó una joven pareja con sus dos hijos menores, ambos varones. Los dormitorios de ésa época tenían incorporados los armarios de tres y cuatro puertas, por ello la madre sólo necesitó instalar un par de estantes, para que los niños colocaran sus libros y cuadernos, situando en la parte superior de los armarios los objetos que no se usaban, como la ropa de otra temporada.


calle San Martín - Distrito de Miraflores
A las pocas semanas de residencia, la madre, quien es la relatora de esos sucesos, empezó a escuchar que sus hijos discutían porque, aparentemente uno había escondido y/o desordenado las cosas del otro, insistiendo cada uno que ninguno había sido. Evento similar al ocurrido en la calle José de la Torre Ugarte.

Ante ello, el padre optó por mover cada estante en zonas muy alejadas entre sí, pero los problemas continuaron, en especial el día domingo, en la que la familia se ausentaba de la casa por unas horas, y al regresar, e ingresar los niños a su habitación, los padres escuchaban gritos y reproches de uno haber desordenado las cosas del otro.

Como el problema parecía no tener solución, y los niños no cesaban de pelear y llorar, los padres decidieron un domingo a mediodía arreglar ellos mismos la habitación, asegurándose que todo estaba en orden al momento de salir.

Al regresar al hogar, alrededor de las 6 p.m., mientras la madre llevaba, con ayuda de los niños, unos paquetes a la cocina, el padre fue a la habitación de sus hijos y descubrió el mismo desorden, algunos libros y juguetes estaban dispersos sobre las camas y el suelo.

Esa noche los niños durmieron en la habitación de los padres, creyendo conveniente, permitir que se queden ahí mientras se trataba de averiguar qué había sucedido.

Durante las semanas que necesitaron para encontrar un nuevo hogar, nadie durmió en el otrora cuarto de los niños, los padres retiraron las cosas necesarias para que ellos continúen su vida normal en la habitación matrimonial, tratando de evitar que re ingresen a la habitación.

Hoy existe un edificio de departamentos en ese lote.

calle San Martín - Distrito de Miraflores

2. Otros extraños eventos sobre la Av. Reducto.

A pocos metros del anterior relato, en una residencia sobre la Av. Reducto y muy cerca a la Av. 28 de Julio, ocurren situaciones extrañas, relatados por una dama que ahí reside "desde siempre", según ella misma.

La dama aseguró que fue a mediados de los años 1940, cuando descubrió la presencia de un huésped en la casa. Sus bisabuelos residían en la zona el día del conflicto en el año 1881. Dos de los hijos de sus bisabuelos (uno de ellos su abuelo), fueron heridos de gravedad, su tío abuelo falleció en el hogar, supuestamente en la misma casa, por eso cree que ese ser, es el hermano de su abuelo.

Ella nunca conoció a su abuelo, quien falleció en el año 1924, pero gracias a antiguas fotografías reconoció al ser que frecuenta la casa como el hermano de su abuelo, fallecido en la Batalla de Miraflores, por eso decidió saludarlo cada vez que lo creía ver pasar.


Carretera de Chorrillos / Av Paseo de la República  - Distrito de Miraflores 


A principios de la década de 1950, la dama contrajo matrimonio y se mudó a una casa, adquirida por su cónyuge, ubicada en la urbanización Aurora, retornando a su casa paterna en el año 1963, con la disculpa que no se acostumbraba a la soledad de la zona, y porque sus hijos estarían más cerca al colegio.

A los pocos días de regresar a su antiguo hogar, volvió a sentir la presencia de ese ser (su presunto tío), por ello decidió inculcar a sus hijos sobre la necesidad de saludar a todos los familiares y vecinos, inclusive al “tío”, así no lo viesen, con la finalidad de ser cordiales.

Ella recuerda, que el supuesto huésped nunca la asustó, pero ignoraba que sucedería con sus hijos y su esposo una vez que estuvieran instalados.

La frecuencia con la que veía a su “tío” era variada, por ello al ingresar al salón, saludaba con un buenos días, tardes o noches; según el caso, nadie más en la familia ni el personal de servicio había comentado haber visto algo extraño, aun así la relatora decidió darle un lugar en esta historia.


Carretera de Chorrillos / Av Paseo de la República  - Distrito de Miraflores 

La dama argumentó que solía distinguir al “tío” en el comedor de diario, sentado en una de las sillas, alertando a su familia que desde esa fecha se respetaría dicho lugar, evitando que alguien más lo ocupe, pero esa alerta sólo era cumplida cuando ella estaba en la cocina, según información que le daba el personal de servicio.

Transcurrieron los años, sus hijos se casaron y mudaron, el esposo falleció, y la dama tomó posesión absoluta de esa antigua casa, residiendo sólo con una sobrina y el personal de servicio. En el año 2010, su hijo mayor se divorció, retornando a la casa de la madre, ocupando su antigua habitación.

La relatora insistió que, hasta esa fecha se mantenía la costumbre de saludar las veces que fueran necesarias, normalmente muy temprano por la mañana y antes de acostarse, además de respetar el lugar de la silla en la cocina, demás está decir que, se habían cambiado un par de veces el juego de comedor de la cocina, pero era la ubicación la que se respetaba, pues aparentemente se veía al “tío” sentado en esa posición.

El hijo, aturdido por sus problemas sentimentales, ignoró esos saludos, y la advertencia sobre la silla, aún delante de la madre, hecho que ella nunca reprochó, sin embargo una mañana, él realizó el siguiente comentario a su madre: “durante la noche he sentido que alguien me tomó del tobillo del pie derecho y me lo jaló fuera de la cama”.

La madre le aseguró que era el “tío abuelo”, el hijo pensó que era una broma y decidió cerrar la puerta del dormitorio con cerrojo. Transcurrieron varias semanas, y una noche, el hijo sintió el mismo jalón, pero además una fuerte corriente de aire que le levantó las frazadas, ante ello saltó de la cama para comprobar si las ventanas estaban abiertas, pero descubrió que estaban trancadas con pestillo, al igual que la puerta, que estaba con llave.

La mañana siguiente, mientras desayunaba en el comedor de diario, le comentó esos sucesos a su madre, y desde ese día decidió saludar y respetar la silla.

La dama me realizó estos comentarios en el año 2014, y me aseguró que su hijo nunca más fue protagonista de un acto inexplicable, pero que ella continúa viendo a su “tío”, identificándolo como una figura alta y delgada, nunca le ha visto el rostro, aunque aparente tiene la fisonomía de su tío.

  


jueves, 10 de marzo de 2016

La calle Francisco Del Castillo en Miraflores

Capítulo VIII.

El Reducto Nº 2.

3. Las calles Francisco Del Castillo y 15 de Enero


Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

A principios de los años 1970, una pareja recién casada se mudó en una hermosa residencia a unos metros del parque Reducto, sobre la calle Francisco Del Castillo, a los pocos años nacieron sus dos hijos, primero una dama y luego un varón. Por aquella calle no circula el transporte público por ello era normal escuchar sólo el ruido de las travesuras de los niños.

Fue hacia el año 1980 en que la relatora, la madre de los niños, empezó a escuchar extraños sonidos durante las mañanas, que la casa se quedaba vacía; el cónyuge en el trabajo, los niños en el colegio y la empleada realizando las compras para el almuerzo.

La dama, le agradaba bordar en el amplio jardín interior, y fue en una de esas mañanas, en que sintió pasos sobre la escalera, pensó que su marido había llegado para almorzar y se acercó a saludarlo, buscó en el dormitorio conyugal, en los servicios, en toda la casa y no había nadie, a los pocos minutos llegó la empleada, quien tenía llave y se sorprendió ante el relato.

Días después, una noche de fin de semana, el cónyuge había salido a un compromiso, era el día de descanso de la empleada por ello la relatora no pudo acompañarlo, porque debió quedarse con los niños. Cerca de la media noche escuchó un paso sobre las escaleras, pensó que era su esposo, quien al no haber salido con el carro no requería ingresar al garaje, por ello no oyó el sonido del motor, aunque ella recuerda que tampoco sintió que se abriera la puerta, aún así encendió la lámpara sobre la mesa junto a su cama, y esperó y esperó.

Transcurrieron los minutos y su marido no ingresaba a la habitación, ella decidió levantarse para darle la bienvenida, pero descubrió que la casa estaba completamente oscura, se dirigió hacia la habitación de cada uno de sus hijos y comprobó que dormían, descendió por las escaleras, encendió todos los focos a su paso, llegó hasta la cocina y se detuvo porque empezó a sentir temor y un intenso frió, por ello decidió regresar a su habitación, mientras subía las gradas su marido ingresó a la casa, comentándole el suceso, quedando como un extraño evento.

calle Chariarse - Distrito de Miraflores 


Otra noche, mientras todos dormían en su casa, la dama volvió a escuchar los pasos sobre la escalera, despertó a su esposo y juntos fueron a revisar la casa, a pesar que él no había escuchado nada, fueron a la cocina y al cuarto de la empleada, quien estaba dormida. Luego de la revisión, decidieron subir a la azotea, que estaba cerrada con llave, pero al igual que en el resto de la casa, no había nadie.

Una tarde, en la que la pareja matrimonial había salido, los niños se quedaron con la empleada. Alrededor de las 8 pm., luego de cenar en el comedor de diario, ambos niños aseguraron escuchar pisadas en las escaleras, y fue la niña la que salió de la cocina para dar el alcance a los que se suponían eran sus padres, al llegar a la escalera, subir, buscar en los dormitorios y no encontrar a alguien, decidió quedarse en la sala para esperarlos, sin embargo el hermano decidió irse a dormir. Cuando llegaron sus padres, la niña les comentó su experiencia, lo que motivó que ambos se preocuparan en averiguar sobre el asunto.

Transcurrieron los días, y la niña insistía que escuchaba pisadas sobre las escaleras y que aquellas continuaban como si caminaran en el pasillo cerca de su habitación; ante ello, la madre reunió a la familia y les dijo que ella también escuchaba esos pasos, pero que felizmente la casa era lo suficientemente grande como para albergar a otros seres, sobre todo los que provenían de otra dimensión, quizá por encontrarse en una zona donde había habido un conflicto bélico, relatándoles algunos sucesos de la Batalla de Miraflores. Poniendo especial énfasis en remarcar, que era preferible temer a los seres vivos que a los muertos.

Los niños tomaron la idea con algo de duda, pero la firmeza en las palabras de la madre, fueron suficientes para que se dejara de hablar sobre el tema.

Pasaron varios años, la dama se divorció, los hijos formaron cada uno su familia y la casa quedó prácticamente habitada sólo por la relatora. La señora del servicio doméstico, que trabaja ahí desde hacía más de 30 años, ya no laboraba a tiempo completo, pues había formado una familia, ella empezaba a trabajar a las 8 a.m., y se retiraba alrededor de las 6 p.m., hora que llegaba la relatora, sin embargo, las pisadas continuaron.


calle 15 de Enero - Distrito de Miraflores 


Hacia principios de la década del 2000, posiblemente debido a la soledad de la casa, las pisadas cada vez se escuchaban más fuertes y frecuentes, por ello la relatora solicitó a la dama del servicio doméstico, si podía ir a vivir a tiempo completo con ella, y si deseaba, podía llevar a alguno de sus hijos, para acompañarla, sobre todo por las noches.


La señora del servicio doméstico aceptó, y llego a la casa con su hija menor, por lo cual la relatora las colocó en una de las habitaciones de sus hijos, para que durmieran más cómodamente y además cerca de ella.

Como los sonidos no cesaban, decidió adquirir un perro, el cual empezó a dormir en su habitación, el cachorro acostumbraba acurrucarse sobre la cama, pero conforme fue creciendo se colocaba al borde de la puerta, porque parecía que escuchaba pasos en la escalera, y trataba de salir para averiguar si alguien estaba en la zona, pero la puerta estaba cerrada.

Ello tranquilizó a la relatora, quien desde ese día optó por dormir con la puerta abierta, notando que apenas se escuchaba un paso, la mascota salía corriendo y empezaba a ladrar, instante en que el sonido de las pisadas cesaba.

Ni la señora del servicio doméstico ni su hija, le comentaron nunca sobre algún sonido, pero ella le comentó a la dueña de casa que desde que estaba el perrito, todas dormían más tranquilas.

Desde esa fecha, la relatora duerme sola en la casa con su mascota, quien lo cuida como su más preciado compañero.

Parque  Pablo Arguedas - Distrito de Miraflores

martes, 8 de marzo de 2016

Dos departamentos en la calle Ribyero

Capítulo VIII.

El Reducto Nº 2.

4. Un edificio ubicado en la calle Ramón Ribeyro y la Av. Benavides




Los siguientes dos relatos provienen de un mismo edificio localizado en la calle Ramón Ribeyro, muy cerca a la Av. Benavides.

a. Un departamento sobre la Av. Benavides


Av. Benavides  - Distrito de Miraflores

A uno de los departamentos ubicado sobre la avenida Benavides, se mudó una pareja recién casada (año 1984), ambos laboraban hasta muy tarde y regresaban al hogar muy agotados, comían algo ligero y se acostaban para levantarse al ocaso, para practicar deporte.

Una noche, una fuerte luz los despertó, algo parecido a un resplandor que provenía de una de las paredes, surgiendo justo al frente de su cama, la ventana hacia la calle estaba al lado derecho y aparentemente las cortinas eran lo suficientemente oscuras para evitar el paso de la luz, sin embargo se observaba el dormitorio totalmente claro, y en medio de ese resplandor apareció la figura de alguien vestido con un traje de color claro, podría ser blanco o marfil, con algo similar a un palo en su mano derecha, mientras se acercaba a la pareja atravesando la cama matrimonial.

El ente parecía estar parado sobre la cama, pero sólo se le veía la parte superior, desde las rodillas, cuando llegó al medio de la cama, prácticamente entre los cuerpos de la pareja (a la altura de las rodillas), el ente y el resplandor desaparecieron.

La pareja pensó que había sido una pesadilla comunitaria, ninguno logró dormir el resto de la noche, porque se dedicaron a revisar las paredes, ventanas, puertas, hasta que les llegó la madrugada. Evitaron llamar a la policía, porque el evento era difícil de creer por ellos mismo.

La noche siguiente, comprobaron que las cortinas no permitían el paso de la luz ni desde la avenida ni desde la calle, sin embargo los dos estaban seguros que el resplandor provenía desde la pared, no desde la ventana.

Unas semanas después de ese extraño suceso, el incidente se repitió, y al igual que la primera vez, el ente se encontraba prácticamente en medio de la cama, pero en esta oportunidad observaron que movía el brazo izquierdo de manera sutil, como si deseara mostrar algo o solicitar lo acompañen, esta vez decidieron mirar un poco más, notando que la vestimenta era de color crema, que tenía algunos bolsillos, pero que no se le podía mirar el rostro, cubierto totalmente por el haz de luz, desapareciendo segundos después.

La pareja colocó uso pequeños iluminadores para que la habitación no esté totalmente oscura, sin embargo varias semanas después nuevamente volvió a repetirse el mismo insólito suceso.

La pareja decidió moverse a la otra habitación, cerrando con llave durante las noches la habitación de los extraños eventos, pero ello no impidió observar, varias semanas después, el mismo resplandor desde el borde inferior de la puerta en aquel cuarto, ahora vació, lo cual suponía que el extraño volvió a aparecer.

La madre de la joven, llevó a un sacerdote para que realizara todos los rituales necesarios para evitar que se repitieran esos hechos, lo cual incluía encender velas y mantenerlas prendidas durante todas las noches en la habitación donde aparecía el resplandor.

La calma duró un largo tiempo, aunque nunca más volvieron a ocupar su dormitorio original, cuando se acercó la fecha del vencimiento del contrato de alquiler, el conyugue, quien fue el que me relató esos sucesos, me comentó que por insistencia de la esposa, decidieron no renovar el contrato, pues ella aseguraba que en cualquier hora del día también se veía el resplandor.

Él no estaba de acuerdo con la decisión, pero le parecía que el costo del alquiler era inferior a lo normal, para la excelente ubicación del departamento.


b. Otro departamento ubicado frente al parque Reducto



Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

El segundo relato, proviene de un caballero que residía en uno de los departamentos con vista al parque Reducto, el me comentó que desde que adquirió el inmueble, en la década de 1970, sintió que alguien lo acompañaba, a pesar que residía solo.

Otras veces, creía distinguir alguna sombra entre la sala y la cocina, pero siempre lo atribuyó a las luces de los vehículos de servicio público, que por esa época transitaba por la zona. Hasta que una mañana y con la luz del día, observó la sombra, pero evitó comentárselo a los vecinos o parientes, porque posiblemente nadie querría ir a visitarlo debido a esa peculiar visión.

El relator estaba muy contento con la hermosa vista del parque Reducto, sin embargo le comenzó a incomodar la frecuencia con que veía la sombra, inclusive, algunas de sus constantes visitas le habían hablado sobre el extraño personaje que parecía aparecer y desaparecer en cualquier lugar de la casa, y en cualquier momento, a lo que él siempre respondía con una sonrisa.

A mediados de los años 1980, el relator decidió alquilar el departamento.

Desde que fue ocupado por sus inquilinos, nunca escuchó algún problema relacionado con la sombra.

A mediados del año 1990, varios de los ataques terroristas ocurridos en la zona, empezaron a perturbar a sus inquilinos, en especial uno ocurrido en la esquina de la Av. Benavides y Paseo de la República, a una cuadra del departamento, el cual lo remeció y rompió algunos vidrios.

Por alguna razón, desde esa fecha, sus inquilinos empezaron a incumplir los contratos, haciéndole perder dinero, pues aludían problemas económicos así como algunos sobre las instalaciones, que no requerían importantes sumas de dinero para que sean arreglados, por ello parecían excusas para no pagarle; otros gastos, que debieron ser asumidos por el inquilino los debió pagar él, como por ejemplo, cambiar los vidrios o arreglar las puertas que se habían descuadrado por efecto de la explosión.

Y así fue cambiando de inquilinos, prácticamente no duraban más de un año, hasta mediados de la década del 2000, la mayoría que llegaba a cumplir el contrato, se iban sin cancelar las deudas de los servicios, inclusive sin pagar los arbitrios y el mantenimiento, aludiendo similares problemas en el departamento, aunque en su conciencia, el relator me confió que creía saber de qué se trataba.

En el año 2009, el relator decidió volverla a habitar, pero en ella mantenía la extraña sensación de tener compañía, por ello recurrió a chamanes, espiritistas y hasta contactados, realizando muchos rituales, con el deseo de eliminar esas raras alucinaciones que ya le incomodaban, pero todo fue inútil.

Al año siguiente decidió venderla, aprecio de oferta, según él.

Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores




domingo, 6 de marzo de 2016

El Parque Reducto No 2

Capítulo VIII.

El Reducto Nº 2.

5. Cruzando la Avenida Benavides.


Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores
En un edifico construido hace más de 40 años, en una zona conocida como una isla ubicada entre las Av. Benavides y las calles Casimiro Ulloa y Ramón Ribeyro, se produjo un confuso suceso, relatados por una dama, ella aseguraba "ver a un oficial chileno".

Residente por muchos años en el distrito de Miraflores, la dama decidió mudarse a ese departamento en el año de su construcción, compartiéndolo con otra dama, cada una con su propia habitación, poniendo énfasis al comentar que, el servicio doméstico tenía sus propias habitaciones lejos de los cuartos principales.

La zona es muy bulliciosa, por ello recuerda que fue un domingo por la tarde, cuando empezó a escuchar raros sonidos, al tratar de encontrar el origen, descubrió la imagen fantasmal de un extraño sujeto, de contextura gruesa, vestido como con ropa antigua y mal oliente, sin poder mirarle el rostro, nunca lo pudo ver de cuerpo entero, siempre de la cintura para arriba.

Trató inútilmente de mirarle el rostro varias veces, porque sentía que el sujeto la miraba, pero cuando ella decidía fijar la vista, el espectro desaparecía, y ella sentía un fuerte dolor de cabeza.

Panorámica del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores
Intrigada por esa aparición, le comentó a varias personas la necesidad de encontrar a alguien que tenga la posibilidad de “ver”, así identificó a un caballero que fue a su departamento varias veces y a cualquier hora, hasta poder tropezar con el fantasma.

El vidente trató de entrecruzar su mirada con el fantasma, la relatora, testigo del momento, me comentó que llegó a apreciar como si este quisiera eludirlo, pero cómo sólo se veía algo como una sombra en la habitación, difícil de explicar, lo que le sorprendió es que el vidente actuaba de una manera muy natural, mientras que ella estaba muy nerviosa, hasta que el vidente grito “vete”, y de pronto la sombra fantasmal desapareció.

Transcurrieron las semanas, y la relatora nunca más volvió a ver al extraño sujeto, aunque aún seguía escuchando pasos y crujientes sonidos.

La relatora me confió que, el vidente le aseguró que el extraño parecía ser un oficial chileno, que probablemente haya participado en la Batalla de Miraflores. 

La anciana que vivía con la relatora, nunca participó en alguna de esas sesiones, ella optaba por quedarse callada y retirarse a su habitación.

Cuando el vidente se fue, la relatora preguntó a su compañera de vivienda, ¿por qué no deseaba participar en esas sesiones?, a lo que la dama le respondió que, hacía tiempo ella también había notado "algo", y presentía que era su padre, quien había muerto en la Guerra con Chile, y muy posiblemente en la Batalla de Miraflores, por ello, cuando supo que tendría la posibilidad de residir muy cerca a la zona de la Batalla, pensó que era una oportunidad para estar cerca a "su padre", y que desde que vive en ese departamento, siente una extraña tranquilidad.

La relatora me comentó que esa anciana, era una dama chilena, que había vivido muchos años en la ciudad de Miraflores, hasta que se conocieron y decidieron vivir juntas. Que alguna vez le comentó que su padre era un oficial chileno, que posiblemente había participado en la Batalla de Miraflores, pero que no lo recuerda, era muy pequeña cuando su padre se enlistó, la Guerra del Pacífico culminó en el año 1886 y su padre nunca regresó a casa. La ahora anciana decidió averiguar qué había sucedido, descubriendo que como estaba asignado al Batallón que pelearía en el Reducto No 2, sera muy probable que había fallecido en en la zona.

En el año 1976, la anciana chilena tuvo un problema médico y falleció, desde esa fecha los ruidos desaparecieron, pero la relatora tenía todas las instrucciones de expatriar esos restos, a sus familiares que residían en Santiago de Chile.


Av. Benavides frente al parque Reducto No 2  - Distrito de Miraflores

6. El Parque Reducto

Panorámica del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

El Parque Reducto No 2 fue construido como homenaje a los fallecidos en la Batalla de Miraflores del 15 de Enero de 1881. Considerado uno de los escenarios de la Guerra del Pacífico, es un monumento nacional convertido en un santuario histórico.

La batalla de Miraflores concluyó alrededor de las seis de la tarde, informando el ejército chileno que tuvo 2124 bajas, calculando las bajas contrarias en 3000, lo agravante del conflicto, fue que muchos heridos murieron abandonados, porque las ambulancias de ambas fuerzas no se atrevían a acercarse para recogerlos, porque toda la zona estaba sembrado de minas.

Por esa razón, fue declarado monumento nacional por Ley N° 9948, del 7 de febrero de 1944 por iniciativa del entonces alcalde de Miraflores, Carlos Alzamora, y promulgado por el presidente don Manuel Prado, mediante el cual se ordenaba que en esa área de 37,250 metros cuadrados debiera establecerse un gran parque, y dispone que el Concejo de Miraflores adquiera dicho terreno para la construcción de un parque y colocar un monumento conmemorativo.

Sin embargo por Ley N° 12648 del 15 de diciembre de 1955 se le derogó, y se entregó el parque a una congregación religiosa para que construyeran allí su templo parroquial.

La oposición vecinal llegó al Congreso de la República, desde donde se prohibió que se destinara siquiera un centímetro cuadrado a la congregación, por ser considerado un lugar sagrado tan igual como el terreno que ocupa la Iglesia Virgen Milagrosa de Miraflores.

Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores
El 11 de noviembre de 1969, fue promulgado el Decreto Ley N° 17886, mediante el cual se derogaba la Ley N° 12648, declarando intangible en toda su extensión, debido a que en ese lugar sacrificaron su vida ciudadanos en acto de patriotismo, lo que compromete la gratitud nacional. Por esa razón se debería conservar los lugares en los que hubo sacrificio de ciudadanos miraflorinos y peruanos, para que sirvan de permanente evocación de su actitud y sirva de ejemplo a las futuras generaciones.

El parque Reducto actualmente tiene un área de veinte mil metros cuadrados, la realidad fue que si se cedió terreno a la congregación religiosa, porque se perdieron 17,250 metros cuadrados.

A mediados de la década de 1960, mientras se construía la vía expresa del Paseo de la República, conocida también como la Av. Reducto, fue necesario excavar muchos metros de profundidad, en el proceso encontraron miles de objetos relacionados con la Batalla de Miraflores, la mayoría fueron coleccionados por los vecinos de la zona, otros por los visitantes y curiosos, quedando unos pocos como parte del patrimonio.

Armas, uniformes, documentos, emblemas y otros objetos forman parte de ese patrimonio, que son exhibidos en el Museo de Sitio Andrés Alfredo Cáceres del Parque Reducto, en honor al héroe de la resistencia peruana durante la Guerra del Pacífico, inaugurado el 15 de enero de 1995.


Museo de Sitio del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

Museo de Sitio del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

Museo de Sitio del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores


Museo de Sitio del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

Museo de Sitio del Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores


viernes, 4 de marzo de 2016

El Osario de Miraflores

Capítulo VIII.

El Reducto Nº 2.

7. El Osario de Miraflores

Osario en el Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

Muchos de los restos de los combatientes en la Batalla de Miraflores, fueron enterrados en una fosa común ubicada junto a la iglesia matriz, en pleno parque central de Miraflores.

Años después, cuando se decidió construir, en ese terreno, el edificio de la Municipalidad de Miraflores, aquellos restos se trasladaron a la esquina de la Av. Ricardo Palma y Diez Canseco, siendo identificado como el Osario de Miraflores, colocando un monumento con ese fin, en el cual estaba grabado los nombres de muchos de los combatientes.



Osario de Miraflores - Av. Diez Canseco  - Distrito de Miraflores
Osario de Miraflores - Av. Diez Canseco  - Distrito de Miraflores
Fuente: Variedades No 516 del 19 de Enero de 1918, página 56

Osario de Miraflores - Av. Diez Canseco  - Distrito de Miraflores
Fuente: Variedades No 516 del 19 de Enero de 1918, página 56

Hasta los años 1960, la escultura de color blanco, conocida como el Osario, se divisaba desde la parte posterior de la municipalidad. Años después, cuando se decidió urbanizar la zona, y construir el parque Tradiciones, el Osario fue trasladado al Parque Reducto.

En 1994, se decidió remodelar el parque Reducto, y construir algo similar a una estación de tren, con una locomotora y un vagón como parte del mobiliario, colocando el Osario en un extremo del parque, muy lejos de la zona central, ¡quizá para que nadie lo vea!

Forma parte de la historia que, en varios lugares de ese parque, fueron enterrados combatientes, debido que fue una de las zonas principales del enfrentamiento, pero aparentemente no está siendo respetada como tal, Inclusive existe información que el encargado de esa remodelación, el señor Dargent, en una entrevista de televisión, habló sobre aquellos restos, respondiendo que 'más allá se habían encontrado huesitos..." (Sic), sin explicar hacia donde habían sido trasladados.


Osario de Miraflores - Av. Diez Canseco  - Distrito de Miraflores
Fuente: Variedades No 516 del 19 de Enero de 1918, página 56

8. Los extraños eventos del parque Reducto

Diversos vigilantes del parque, comentan que se escuchan sonidos, o que observan a unos seres, o algo parecido, caminar hacia distintas partes de manera confusa, sin que haya alguien en la zona, como ninguno deseó ser más explícito, debí redactar sólo los sucesos en que la persona se identificaba plenamente.


Osario en el Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

a. Un soldado en el baño


Los extraños eventos ocurren en todo el parque Reducto, siendo el más comentado por distintas personas, el del joven soldado vestido de blanco, que se encierra en los servicios higiénicos femeninos. Una de las damas del servicio de limpieza, me aseguró que en el proceso de aseo nunca se debe cerrar con llave, sin embargo en el momento menos pensado, resulta que no se puede abrir la puerta, ni siquiera con la llave, y al poco rato, sin necesidad de tocarla, la puerta se entreabre sola, como si fuera el viento quien la empujara, y levemente se observa al joven desapareciendo entre las paredes.


b. Una sombra negra en el vagón


Vagón en el Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores

Otro suceso ocurre en el vagón, donde ocasionalmente se realizan diversas actividades, en él se acostumbra distinguir una gran sombra sin forma, que aparece como caminando de una manera difícil de describir, según el relato de una dama miraflorina, que acostumbraba asistir a unas clases de artes manuales, parece que no tiene extremidades, ni cabeza, y que de pronto aparece o desaparece atravesando las paredes del vagón.


c. Extraños invitados a una boda

En el año 2004, un invitado a un matrimonio realizado en la glorieta, me relató sobre un extraño suceso de la que fue testigo, y como el mismo me comentó, estaba sobrio, porque aún no había llegado la novia, y su confusión se dio justo por ello.

El asegura que, fue testigo de algo incomprensible, porque observó a un grupo de personas caminando desde el jardín, a la altura del vagón, hacia la glorieta, todos aparentemente uniformados, pero a los pocos metros, el grupo desapareció.

El relator pregunto a otros invitados si vieron a ese grupo de personas, pero parece que nadie puso atención o no quisieron confirmar esa visión, pero para él, ese hecho fue demasiado extraño.

Glorieta en el Parque Reducto No 2 - Distrito de Miraflores