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martes, 26 de enero de 2016

La ruta de los Reductos

Capitulo X.

La ruta de los Reductos

2. El Parque de la Amistad en Surco

Parque de la Amistad -  Distrito de Surco


Un área que, por muchos años era un terreno aparentemente abandonado, ubicado a la altura de la cuadra 50 de la Av. Benavides muy cerca de la carretera Panamericana Sur, fue convertido en un hermoso parque bautizado como Parque de la Amistad.

En la década de 1970, muchas manzanas de esa urbanización eran terrenos, la mayoría áridos. Los estudiantes de la Universidad Ricardo Palma, debíamos descender del transporte público a la altura de la cuadra 44 de la Av. Benavides esquina con la Av. Velasco Astete, y caminar hasta la cuadra 54, atravesando en algún momento ese descampado terral, porque el ingreso a la universidad era por la calle Las Nazarenas.

A pesar que yo iba en bicicleta o motocicleta, a veces debía hacerlo a pie, y fue ahí cuando noté que varios de mis compañeros de estudio no optaban por cortar camino cruzando el descampado, y preferían caminar un par de cuadras más, prácticamente hasta la Av. Panamericana Sur para llegar a la Universidad.

Parte de ese descampado, casi siempre se encontraba pantanoso, pues quizá llegaba algún canal de regadío del Río Surco, por ese mismo motivo crecían plantas de forma desordenada, pero nunca tan altas que no permitieran mirar a través de ellas.

En ruta a la Universidad algunas veces escuché comentarios sobre que esa zona era habitada por fantasmas, aunque a mí me parecía que podían ser indigentes, aunque entre los arbustos no se veía algo que pareciera a una vivienda.

Años después, es frecuente leer y escuchar una serie de relatos sobre los fantasmas que habitan dicho Parque, en especial la zona cercana al Arco.

Parque de la Amistad -  Distrito de Surco


3. Un oficial chileno en la Planicie en La Molina


Este suceso ocurre a kilómetros del distrito de Miraflores, me lo relató una amiga, cuya hermana reside en la urbanización La Planicie, distrito de la Molina.

Mi amiga me narró que su hermana contrajo matrimonio en el año 1980, la pareja decidió adquirir un terreno en la Planicie, para construir su vivienda, en especial por el clima.

Mientras cavaban varios metros de profundidad para habilitar una piscina, los operarios encontraron los restos de un soldado con uniforme, que semanas después detectaron parecía ser de un oficial chileno, en su poder tenía una espada o un sable (no sabe bien qué era), el sujeto parecía haber fallecido por alguna herida por los restos de sangre seca que se notaban en la casaca a la altura del corazón.

Av. Prado Ugarteche  -  Distrito de La Molina

El cuñado de la relatora, decidió darle sepultura en un lugar apartado de la casa, cerca de una loma, pero sin reportarlo a las autoridades, resolvió guardar el arma y algunos emblemas de la casaca.

Con los años, toda la ladera se llenó de árboles y plantas, tratando los residentes de olvidar y/o esconder aquella historia. Mi amiga se enteró de lo acontecido recién en el año 2004.

Ese verano, la nieta de la hermana de mi amiga cumplía un año, y decidió festejar el cumpleaños en sus amplios jardines. La piscina estaba con agua, por ello había sido cercada por seguridad, aún así algunos niños se acercaran para ver el reflejo del sol.

Mi amiga, su hija y su nieto, así como otros invitados estaban sentados a un lado de la piscina, cuando su nieto que estaba sentado al lado de su madre (la hija de mi amiga), empezó a mirar fijamente dentro de la piscina, comentándole que le parecía ver a alguien dentro; ni su hija ni ella veían a alguien, por ello mi amiga decidió llamar a su hermana, para preguntarle si ella veía algo, sin embargo, la hermana aseguró que no veía nada.

El niño insistió en ver a un hombre vestido sumergido totalmente dentro de la piscina, y lo curioso fue que otro niño invitado, de la mano con su madre, se acercó al grupo y le preguntó a su madre “¿mami, que hace ese señor ahí dentro?”, ante lo cual mi amiga (la relatora) se asustó.

La anfitriona invitó a todos a pasar al jardín, para que se alejen de la piscina, y en un momento, disimuladamente, mi amiga le preguntó a su hermana sobre esa extraña visión de su nieto, ante lo cual tuvo la confesión completa: que ni ella ni su esposo lo habían visto alguna vez, pero aceptó que algunos miembros del servicio doméstico le habían hecho el mismo comentario. Inclusive, le dijo que un día ellos hicieron una fiesta para sus amistades, y uno de ellos, al salir de la piscina, le dijo que creía ver algo extraño flotando mientras estaba en ella. Por eso y para evitar sustos, casi siempre estaba cercada.

La relatora se puso nerviosa y volvió a la piscina tratando de ver algo, pero todo fue inútil.

Días después la relatora volvió a la casa, para conversar con su cuñado, fallecido en el año 2012, quien le aseguró que el distinguía a un hombre parado en los jardines cerca a la ladera, nunca dentro de la piscina.

También le confesó que su jardinero solía ver algo extraño en esa zona, siempre muy bien cuidada, y que le había comentado que habían aparecido unas hermosas flores amarillas en la ladera, quizá producto de esos restos.


Av. Raúl Ferrero -  Distrito de La Molina


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